The Damned – 1979 – Machine Gun Etiquette

Mucha gente suele pensar en bandas como Sex Pistols y The Clash como bandas más representativas de la ola de punk británico aparecida a mediados y finales de los 70s. Sin embargo, y sin menospreciar para nada la influencia de esos grupos, creo que The Damned fueron todavía más importantes no sólo para el punk rock sino para las derivaciones del género que aparecieron en los 80s.

Rockeros, malvados y con un talento pocas veces visto, The Damned son de esos grupos que nacieron para ser pioneros. Formados en 1976 con Dave Vanian en voces, Raimond Ian “Captain Sensible” Burns en bajo, Brian James en guitarra y Christopher John “Rat Scabies” Millar en batería, el 22 de octubre de ese año editaron “New Rose/Help!”, considerado el primer single editado por una banda punk británica. Al año siguiente sacaron “Damned Damned Damned”, también considerado el primer disco del punk británico, para luego convertirse en la primera banda británica en girar por los Estados Unidos.

The Damned, a pesar de haberse convertido en íconos punks, no eran de esos grupos que pudieran quedarse en un solo estilo, y ya en el segundo disco comenzaron a experimentar con estructuras un poco más complejas. Para “Music For Pleasure”, editado ese mismo año y producido por el baterista de Pink Floyd Nick Mason, sumaron a Lu Edmunds como guitarrista rítmico. El disco no fue muy bien recibido por la crítica ni los fans, y provocó tensiones internas que hicieron que Rat Scabies se fuera del grupo y fuera reemplazado por Jon Moss, quien en el futuro terminaría tocando en Culture Club. Con el nuevo baterista completaron la gira de promoción del disco para luego separarse en febrero de 1978.

Sin embargo, ese no fue el fin de la banda sino su comienzo. A fines de 1978 se reunieron usando el nombre “Les Punks”. Para esta ocasión Rat Scabies volvió a la batería, Captain Sensible dejó el bajo para pasarse a la guitarra y al teclado, y el bajo pasó a ser tocado por nada más ni nada menos que Lemmy Kilmister de Motörhead. En 1979 entró Algy Ward (quien luego formara la banda de heavy metal Tank) para tocar el bajo, y este no fue el único cambio: otro más se dio con la forma de cantar de Vanian, que pasó a cantar con un estilo cercano a un crooner “franksinatresco”. Con todos estos cambios encima, la banda entró al estudio para grabar el disco que de hoy, “Machine Gun Etiquette”.

Toda esta introducción se da porque sería muy difícil entender el cambio que tuvo The Damned con respecto a los discos anteriores sin saber por todo lo que pasaron para llegar hasta acá. En comparación con los álbumes anteriores, el sonido de “MGE” es muy superior, mucho más claro y mejor producido. Ya no suena como grabado en un baño como “Damned Damned Damned”, donde la batería se convertía en una bola de ruido y en ocasiones tapaba a los otros instrumentos. Acá, cada instrumento tiene su espacio para respirar.

Y es acá que comenzamos a hablar de las canciones en sí. Mientras en los discos anteriores casi todas las canciones habían sido compuestas por el guitarrista Brian James, en “Machine Gun Etiquette” el proceso de composición se dividió entre todos los miembros de la banda, dando un resultado mucho más variado debido a las diversas influencias de cada uno, tomando elementos del post-punk y el rock psicodélico. Como guitarrista, Captain Sensible es mucho más dotado en técnica, componiendo riffs mucho más melódicos pero igual de agresivos. Hay rabia y reviente punk en “Love Song”, “Anti Pope”, “Noise Noise Noise” (con Joe Strummer y Topper Headon, de The Clash, haciendo coros), “Liar”, el cover de MC5 “Looking At You” (donde Vanian se confirma como uno de esos tipos que no sólo son grandes cantantes sino que también saben cómo encontrarle nuevas aristas a su estilo personal) y “Machine Gun Etiquette”, la canción título. Pero también está la atmósfera gótica de “Plan 9 Channel 7”, la delicada introducción de piano de “Melody Lee”, la música de carnaval de “These Hands”, los teclados y los sonidos de palmas de “I Just Can’t Be Happy Today”, la atmósfera de la instrumental “Smash It Up (Part 1)”, y ese híbrido punk/power pop llamado “Smash It Up (Part 2)”, que alguno vería como un ejemplo temprano del sonido de la New Wave que tanto éxito tendría en los 80s. Y lo más importante, y lo que hace que “Machine Gun Etiquette” sea todo lo que “Music For Pleasure” quiso y no logró ser, es que nada de esto suena forzado ni te hace pensar que la banda simplemente probó con otros estilos porque muchas otras bandas punk lo estaban haciendo por esa época, sino que de verdad se siente que esto era lo que la banda quería hacer desde el principio.

En los discos siguientes, la banda pasó por muchos cambios no sólo de estilo, experimentando con la new wave y el rock gótico sin abandonar nunca su esencia (más que nada por ser estilos de los que ellos fueron pioneros), sino también de integrantes, al punto de que el cantante Dave Vanian sea el único que haya estado en todas las formaciones. Una vez, el comentador de música Todd In The Shadows dijo, refiriéndose a la carrera de la banda anarcopunk Chumbawamba, que “una verdadera banda punk se aburriría muy rápido de tocar sólo punk rock”. Creo que esa aseveración bien podría aplicarse a la carrera de The Damned, que no buscaron quedarse pegados a un estilo musical o a una escena, tocando la música que quisieron en el estilo que quisieron. Lo que se dice, un pensamiento punk hasta la médula.

Nota final: las ediciones en CD incluyen 4 bonus tracks, entre ellos “Ballroom Blitz”, un cover de los glam/punk Sweet con Lemmy Kilmister tocando el bajo y haciendo coros, y “White Rabbit”, cover de Jefferson Airplane. Todos muy recomendables.

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