Down – 1995 – NOLA

La ciudad estadounidense de Nueva Orleans, en el estado de Louisiana, es producto de una cruza sumamente llamativa dentro de los que es el sur de los Estados Unidos. Con una cultura que reúne influencias francesas y de la cultura vudú de los antiguos esclavos, Nueva Orleans se encuentra rodeada de ríos y zonas de bosques y pantanos, lugar de nacimiento de la cultura cajún de pobladores rurales que suelen hablar su propio dialecto del idioma francés.

De esta particular ciudad salió un joven cantante que se mudó a Texas y se unió a una banda glam que ya habían sacado tres discos con su anterior cantante, y que ya habían probado con otros tres reemplazos. Con su nuevo cantante, la banda sacó un último disco influenciado por el glam, titulado “Power Metal”, para luego, con la llegada de la década de los 90’s, dar un giro de 180 grados con su sonido, hacerlo mucho más pesado y riffero y convertirse en una de las bandas esenciales para entender la música pesada de los 90’s. Obviamente, el cantante del que hablamos es Phil Anselmo, y la banda era Pantera.

A fines de los 80’s y principios de los 90’s, bandas de Nueva Orleans como EyeHateGod y Crowbar comenzaban un nuevo estilo que mezclaba los riffs arrastrados de Black Sabbath con voces más agresivas, que había tenido en bandas como Black Flag y Melvins pero que con ellos terminaría por formarse como un estilo hecho y derecho. Este estilo terminaría llamándose “sludge metal”, tomando su nombre del término que designa a los desechos industriales. Anselmo era gran amigo de los miembros de estas bandas, y a principios de la década se reunía a zapar con ellos siempre que podía.

Lo suyo no era en realidad una banda, sino un grupo de amigos a los que les gustaba reunirse, tocar canciones de sus bandas favoritas, componer las suyas propias y fumar marihuana. Con el tiempo, a alguno se le ocurrió dar un nuevo paso y darle nombre a esa especie de proyecto, y a Anselmo se le ocurrió Down. Grabaron las canciones que tenían, compuestas a lo largo de los años, y les mostraron las grabaciones a amigos y allegados, sin decirles quiénes eran los que estaban detrás del proyecto.

El disco resultante, titulado simplemente “NOLA” (la abreviatura para el nombre de Nueva Orleans) fue editado el 19 de septiembre de 1995, y creó la leyenda verdadera de Down, la banda que sólo había dado un par de recitales a lo largo de sus primeros años y que formaría una mitología propia como pocas otras bandas.

A lo largo de 13 canciones, los miembros de la banda le rendían tributo a todo lo que había formado sus vidas en Nueva Orleans: Black Sabbath, el sentir sureño y la marihuana. La voz de Anselmo, que combinaba su estilo desgarrado y gritado con giros más melódicos, se complementaba con los riffs de Pepper Keenan y Kirk Windstein, guitarristas de Corrosion Of Conformity y Crowbar, respectivamente, mientras la base conformada por el bajo, también tocado por Kirk Windstein (aunque en los créditos dijeran que Todd Strange, bajista de Crowbar, lo grabara), y la batería de Jimmy Bower (guitarrista de EyeHateGod) era sólida como una estatua.

Guitarras gemelas, solos sentidos y emotivos, letras desgarradoras, riffs que rajaban la tierra, todo en “NOLA” había sido pulido hasta el hartazgo a través de años de ensayos. “Temptation’s Wings”, el homenaje al porro “Hail The Leaf” (¿la adaptación a los 90’s de “Sweet Leaf” de Black Sabbath?), “Jail” (otro homenaje sabbathico, esta vez a la narcótica “Planet Caravan”), la sureña “Stone The Crows”, la marchosa y riffera “Underneath Everything”, la furiosa “Losing All” y el cierre épico de “Bury Me In Smoke”, son sólo algunas de las canciones que forman un disco perfecto desde cada ángulo, un “pilar de la eternidad” para el heavy metal de los 90’s.

Luego de lanzar este disco, la banda se separó para que los músicos pudieran enfocarse en sus respectivas bandas, lo que sólo hizo crecer la leyenda de Down. Varios años después, el grupo se reunió de nuevo y editó otros dos discos a lo largo de los años, pero ya no fue lo mismo que con “NOLA”: todos los factores que habían convertido al debut de la banda en uno de los discos más emblemáticos de su género ya no estaban.

Sin llegar a desmerecer los trabajos post-“NOLA”, algunos creen que Down deberían haberse separado de manera definitiva con ese disco, para que quedara como una gema inmaculada en medio de los pantanos de Nueva Orleans.

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Eyehategod – 2014 – Eyehategod

Pasaron muchas cosas desde la última vez que Eyehategod entraron a un estudio de grabación para grabar un disco, hace ya 14 años: la elección de George W. Bush como presidente de los Estados Unidos, el atentado a las Torres Gemelas, la guerra de Irak, la reelección de Bush, el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans que dejó más de 1800 muertos y destruyó varias decenas de miles de casas, incluyendo la del cantante Mike IX Williams, quien por ahora vive en la casa de Phil Anselmo, ex cantante de Pantera.

“Eyehategod” es el nuevo disco homónimo de la banda de Nueva Orleans, una de las mayores influencias de ese sonido bautizado como Sludge Metal, donde se combinan las voces gritadas del hardcore punk con el sonido lento y pesado del doom metal.

En 25 años de carrera, podríamos decir que el grupo no se ha movido de su sonido, pero eso sería engañarse un poco, porque “Eyehategod” sigue la línea de la última producción de estudio de la banda, “Confederacy of Ruined Lives”, donde ofrecían una versión más “accesible” de su sonido, con canciones más cortas y riffs más marcados y menos podridos. Incluso así, el término “accesible” debe ser tomado con pinzas, porque estamos hablando de una banda donde los sonidos de acople de las guitarras juegan un papel fundamental y las voces son una mezcla de gritos y chillidos, con las letras que tratan temas como la muerte, la pobreza, el delito, la adicción a las drogas y todo lo que pueda contar un tipo como Williams, que estuvo en la cárcel una buena cantidad de veces y experimentó con cuanta droga pueda uno imaginarse.

Como decíamos, esta es una versión un poco más accesible y ganchera de Eyehategod. Puede sentirse un dejo a los japoneses de Church of Misery en “Worthless Rescue”, canciones tirando al hardcore punk como “Agitation! Propaganda!” y “Framed to the Wall”, y marchas funebres sabbathicas como “Robitussin and Rejection” y “The Age of Bootcamp”, y hasta una canción que recuerda a los momentos más pesados de la banda, como “Flag and Cities Bound”, que comienza con un minuto y cuarenta segundos de sonidos de acoples.

Mike IX Williams demuestra que es uno de los cantantes más personales del género. Las guitarras de Jimmy Bower y Brian Patton escupen esos riffs oscuros y jodidos mezcla de Black Sabbath y Black Flag. El bajo de Gary Mader puede quedar un poco tapado en la mezcla, pero toma protagonismo cuando lo dejan sólo con la batería, como en “Agitation! Propaganda!”.

Hablando de la batería, esta fue la última grabación de Joe LaCaze, quien murió en agosto del 2013 por una falla respiratoria. Su instrumento suena claro y su pegada es poderosa, destacándose como uno de los puntos altos del álbum.

Eyehategod es una de esas bandas que no necesitan estar innovando su sonido para poder hacer algo relevante, porque el lugar ya lo tienen ganado hace rato. Aunque nada de lo que vayas a escuchar no se haya escuchado en otros discos de la banda, eso no importa. Ya sea más pesados hardcore o más pesados bluseros, estos yanquis sureños siempre invitan a ser escuchados para sumergirse en ese mundo de pesadillas que crean a través de sus canciones. Sin duda alguna, uno de los discos más destacados del año.

SFC – 2014 – Vaciarse.Pudrirse.Morirse

Ayer, me encontraba en el bandcamp de Lxs Jugadxs (cuyo demo voy a reseñar dentro de poco) y me fijé en la parte de las bandas recomendadas por el grupo, y ahí se encontraban los autores del material de hoy. Ya de por si, el nombre me llamó la atención, y la etiqueta de “doom/grind” me convenció.

3 canciones en 5 minutos con 11 segundos. SFC tienen el arte de la síntesis a flor de piel, pero lo que les falta de duración en las canciones lo tienen en pesadez y densidad del sonido. Grabado en agosto de 2014, “Vaciarse.Pudrirse.Morirse” es la segunda producción de este trío de voz, guitarra y batería proveniente de Berisso, provincia de Buenos Aires.

Las canciones, en lo poco que duran, pasan del blastbeat al medio tiempo y de ahí a la marcha lenta y pesadillesca, como en el final de “Morirse”, en pocos segundos. Los riffs son simples, super distorsionados, gordos y sin vueltas, y la batería no da respiro entre tanto blastbeat y maltrato. Shuel, el cantante, grita y se retuerce ante las letras llenas de visiones de muerte, de podredumbre y de dolor, como una versión más grave de Mike Williams de EyeHateGod, los pioneros del Sludge. Porque acá hay mucho del sonido de Nueva Orleans, y también del grindcore, como bien dice la banda.

En “Vaciarse” y “Morirse”, la banda combina a partes iguales el arranque hardcore y la marcha fúnebre doom. En cambio, en “Pudrirse” la banda deja de lado el doom y crea un track de puro hardcore/grind. Sin embargo, la mixtura de ambos géneros es lo más interesante del grupo, por lo que “Vaciarse” y, sobre todo, “Morirse” se destacan como lo mejor de la placa.

Aunque un disco tan corto no sea suficiente para hacer un juicio, se nota que el grupo sabe a dónde va. Habrá que ver para dónde va el sonido de la banda en el futuro, si siguen con la mezcla de géneros o si eligen uno de los dos caminos, pero es seguro decir que es una propuesta a seguir. A estar atentos.